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GHK
Foto 1

29 ABRIL 2026

La puesta en funcionamiento de la planta de Valorización Energética de Zubieta ha permitido reducir en -72% las emisiones de gases invernadero respecto a los vertederos anteriores

GHK acaba de recibir la certificación “CARBON FOOTPRINT” (huella de carbono), que permite calcular el efecto invernadero de nuestra gestión de residuos.

Gracias a la sustitución de los vertederos por la incineradora, la emisión de gases efecto invernadero por el tratamiento de nuestros residuos ha bajado un -72%.

Con la puesta en marcha del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa (CMG 1) en 2020, el sistema de gestión cambia de forma notable: los residuos dejan de trasladarse a otras comunidades (disminuyendo así las emisiones del transporte) y pasan a tratarse localmente mediante procesos más sostenibles, como el tratamiento mecánico biológico, la valorización energética, la digestión anaeróbica y   producción de compost.

Para el cálculo de emisiones de CO2 equivalente de la valorización energética (incineración con generación de electricidad), se tiene en cuenta que:

  • El metano emitido por un vertedero tiene mucho mayor efecto invernadero que el CO2 de la incineración
  • La parte orgánica incinerada no suma CO2 ya que es capturado nuevamente con el crecimiento vegetal (ciclo corto del carbono)

 

  • La electricidad producida evita y sustituye otra electricidad de centrales eléctricas que emiten CO2

Este cambio estructural en el modelo de gestión ha permitido una caída drástica de las emisiones, logrando una reducción del 72% respecto a 2015.

Durante estos últimos 10 años, el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa ha construido todo tipo de instalaciones de tratamiento y de reciclaje de residuos.

Para los residuos orgánicos del contenedor marrón: una planta de compostaje y otra de biometanización, para la fracción resto del contenedor gris: una planta de pretratamiento, de biosecado, de incineración con generación de electricidad y una planta de tratamiento de escorias, y para los envases del contenedor amarillo: modernizado las dos plantas de tratamiento de envases.

De esta forma, Gipuzkoa ha alcanzado el mayor índice de reciclaje de residuos domésticos de España

Se demuestra así que una gestión sostenible y cercana de los residuos puede tener un impacto directo y muy relevante en la mitigación del cambio climático.

Desde el inicio de la planta de valorización energética de Zubieta en 2020 hasta el 31/12/2025, se ha evitado el depósito en vertedero de 950.000 toneladas de residuos, generando junto a la planta de biometanizacion además 376.000.000 kWh de electricidad, equivalente al consumo de 114.000 hogares durante un año.

Además, GHK acaba de obtener la certificación “CARBON FOOTPRINT” (huella de carbono) de todas sus plantas, que establece un sistema de cálculo homologado y fiable internacionalmente:

¿Qué es la Huella de Carbono?

La huella de carbono es la cantidad de gases que calientan el planeta (como el CO₂ o el metano) que se liberan a la atmósfera en nuestras actividades cotidianas: producir un objeto, prestar un servicio o incluso llevar a cabo nuestras actividades cotidianas.

Para comparar esos gases entre sí, todos se transforman en toneladas de CO₂ equivalente.

Medir la huella de carbono nos permite entender cómo nuestras acciones contribuyen al cambio climático y qué podemos hacer para reducir ese impacto, ya sea gestionando mejor los residuos, usando menos energía o apostando por opciones más sostenibles.